Página del blog GifDebilidad muscular y entumecimiento

¿Cuándo debes acudir al neurólogo si tienes debilidad muscular y entumecimiento?

Es normal sentir un poco de dolor muscular después de un entrenamiento intenso. Sin embargo, la debilidad muscular que aparece sin motivo aparente, persiste o va acompañada de entumecimiento es otra historia. Podría ser síntoma de una afección neurológica que requiere tratamiento.

Acudir a un neurólogo en Brooklyn puede ayudarte a determinar la causa de tus síntomas. Aunque no siempre se trata de una urgencia, una debilidad persistente e inexplicable merece una evaluación adecuada.

¿Qué provoca la debilidad muscular?

La debilidad muscular puede deberse a problemas en cualquier punto de las vías nerviosas que permiten que el cerebro transmita órdenes a los músculos. Cuando esa señal se interrumpe, el músculo no recibe el mensaje y deja de responder como debería.

La debilidad inexplicable no implica necesariamente que se padezca una enfermedad grave, pero, dada la variedad de posibles causas, los síntomas persistentes merecen una evaluación adecuada. 

Entre las afecciones que pueden provocar debilidad muscular se encuentran:

  • Compresión de los nervios debida a una hernia discal
  • Síndrome del túnel carpiano
  • Neuropatía periférica
  • Enfermedades autoinmunes
  • Esclerosis múltiple
  • Daño nervioso, a menudo derivado de la diabetes
  • Ictus
  • Síndrome de Guillain-Barré
  • ELA

Hay algunas enfermedades que son más frecuentes que otras; por ejemplo, los CDC indican que aproximadamente el 50 % de las personas con diabetes padecen algún tipo de daño nervioso, sobre todo en los pies y las piernas, mientras que la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple indica que la EM afecta a aproximadamente un millón de personas en Estados Unidos.

¿Cómo se nota la debilidad muscular?

A menudo se utiliza el término «debilidad» para describir la sensación de cansancio o falta de energía. La verdadera debilidad muscular significa que un músculo no genera la fuerza habitual, lo que dificulta actividades cotidianas como subir escaleras o abrir un tarro. 

El entumecimiento y el hormigueo pueden indicar una irritación o compresión nerviosa

La debilidad muscular puede ir acompañada de entumecimiento y hormigueo, que a menudo se deben a daños o compresiones nerviosas. Un nervio pinzado en el cuello puede provocar hormigueo que se extiende por el brazo hasta los dedos. Un nervio comprimido en la zona lumbar puede provocar lo mismo en la pierna y el pie.

El síndrome del túnel carpiano es una de las causas más frecuentes de entumecimiento y hormigueo. Se calcula que afecta a entre el 3 % y el 6 % de los adultos y puede provocar entumecimiento nocturno en la mano y los dedos, lo que puede dar lugar a dolor y entumecimiento persistentes.

Problemas de equilibrio  

Los problemas de equilibrio no siempre están relacionados con la debilidad muscular, pero sí guardan una estrecha relación con ella. Los ojos, el oído interno y el sistema nervioso colaboran con los músculos para ayudarte a mantenerte erguido, por lo que, cuando alguna parte de este circuito falla, puedes perder el equilibrio. El CDC señala que más de uno de cada cuatro adultos mayores de 65 años sufre una caída cada año, y muchas de esas caídas pueden estar relacionadas con una causa neurológica subyacente.

¿Cuándo conviene acudir al neurólogo?

La debilidad inexplicable merece mayor atención si persiste o empeora. Es recomendable realizar una evaluación neurológica si la debilidad muscular es inexplicable, reaparece con frecuencia o interfiere en las actividades cotidianas.

Es especialmente importante concertar una cita si la debilidad se presenta junto con otros síntomas neurológicos, entre los que se incluyen:

  • Entumecimiento u hormigueo 
  • Cambios en la marcha o en la coordinación
  • Problemas de equilibrio o caídas frecuentes
  • Espasmos musculares o movimientos inusuales
  • Debilidad que empeora progresivamente
  • Dificultades para hablar, tragar o ver
  • Síntomas que afectan a un brazo o una pierna
  • Debilidad que se inició tras una lesión o un accidente

Evaluar estos síntomas puede ayudar al neurólogo a delimitar la causa. No descarte los síntomas neurológicos persistentes o que van cambiando achacándolos simplemente al paso de los años o al cansancio. Una evaluación temprana puede identificar la causa y determinar si es necesario un tratamiento.

Cuándo la debilidad muscular constituye una urgencia

Algunos síntomas neurológicos no deben esperar a una cita de rutina.

Una debilidad muscular repentina o un entumecimiento, especialmente en un lado del cuerpo, pueden indicar un ictus. Otros signos de alerta son:

  • Problemas repentinos para hablar 
  • Confusión
  • Cambios en la visión 
  • Mareos
  • Pérdida de coordinación
  • Dolor de cabeza intenso

El CDC también señala que el 93 % de las personas encuestadas reconocía el entumecimiento repentino en un lado del cuerpo como un síntoma de un ictus, pero solo el 38 % reconocía todos los síntomas principales del ictus y sabía que debía llamar al 911.

Si estos síntomas aparecen de forma repentina, llama al 911. No esperes a ver si mejoran ni intentes concertar una cita habitual con el neurólogo. El tratamiento del ictus es urgente.

La debilidad que avanza rápidamente también puede requerir atención de urgencia. El síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad poco frecuente que afecta a los nervios periféricos, suele comenzar con hormigueo y debilidad que se inician en los pies. Los síntomas pueden progresar rápidamente y afectar a la respiración o a la deglución, por lo que la atención de urgencia es fundamental.

Cómo puede ayudarte un neurólogo de Brooklyn  

Los síntomas neurológicos suelen requerir conocimientos especializados. Es fácil dar por sentado que el entumecimiento se debe a un nervio pinzado o que una debilidad inexplicable se debe simplemente a un uso excesivo. A veces, eso es exactamente lo que ocurre.  

Un neurólogo puede ayudar a determinar la causa mediante diversos métodos, entre los que se incluyen:

  • Una exploración física para evaluar tu fuerza, tus reflejos, tu sensibilidad, tu coordinación y tu movilidad
  • Estudios de conducción nerviosa
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada
  • Un estudio de electromiografía (EMG)
  • Análisis de sangre  

Consigue respuestas sobre la debilidad muscular de la mano de uno de los mejores neurólogos de Brooklyn

La debilidad muscular persistente y el entumecimiento no siempre indican algo grave, pero no debes ignorarlos cuando no haya una explicación clara. Una evaluación neurológica puede ayudar a identificar la causa y a determinar las pruebas o el tratamiento adecuados.

Metro Healthcare Partners ofrece atención neurológica a pacientes que necesitan respuestas sobre síntomas preocupantes. Si estás buscando un neurólogo en Brooklyn, Nueva York, por síntomas que han ido apareciendo con el tiempo, o si quieres acudir a un neuroólogo tras un accidente de tráfico para que le ayude con los síntomas relacionados con el latigazo cervical, pida cita hoy mismo. 

Nuestros médicos aceptan la mayoría de los planes de seguro, incluyendo la compensación de trabajadores, sin culpa, y PIP (protección contra lesiones personales). Citas el mismo día pueden estar disponibles.

Preguntas frecuentes 

Metro Healthcare Partners está a tu disposición para responder a cualquier pregunta relacionada con problemas neurológicos.

¿Puede el estrés o la falta de sueño provocar debilidad muscular? 

La fatiga provocada por el estrés o la falta de sueño puede hacer que los músculos se sientan débiles, pero esta sensación suele mejorar con el descanso. La debilidad que persiste a pesar de haber descansado lo suficiente, o que afecta a una zona concreta, puede indicar un problema neurológico.

¿Puede el daño nervioso provocar debilidad muscular y entumecimiento?

Sí. El daño nervioso puede alterar la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos, provocando debilidad, entumecimiento, hormigueo, dolor o alteraciones sensoriales.  

¿Puede la debilidad muscular tras un accidente de tráfico tener un origen neurológico?

Sí. Un accidente de tráfico puede provocar lesiones en los nervios, la columna vertebral o el cerebro, y puede causar debilidad, entumecimiento, hormigueo o problemas de equilibrio.  

Botón Llamar ahora