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Fracturas de tobillo frente a esguinces: cómo distinguirlos

Si te torces el tobillo al bajar de un bordillo o si caes de forma torpe mientras practicas tu deporte favorito, es posible que te preguntes si tu lesión es un esguince de tobillo o una fractura. Ambas lesiones comparten muchos síntomas, pero distinguirlos es fundamental para recibir la atención adecuada. 

En este debate, un destacado podólogo de Brooklyn, Nueva York, asociado a Metro Healthcare, desglosa lo que necesitas saber para que puedas actuar con rapidez y seguridad.

¿En qué se diferencia un esguince de una fractura?

Para entender la diferencia, hay que empezar por saber en qué consiste cada lesión. Una fractura de tobillo se produce cuando uno o más huesos que forman la articulación del tobillo se han agrietado o roto. Esto suele afectar a las protuberancias óseas situadas a ambos lados del tobillo, conocidas como maléolos. 

Un esguince, por el contrario, es una lesión de los ligamentos. Los ligamentos son unas bandas fibrosas y resistentes que unen los huesos y estabilizan la articulación. Cuando el tobillo se tuerce o se dobla de forma brusca, esas bandas se estiran o se desgarran, lo que a veces provoca un dolor cuya intensidad puede equipararse a la de una fractura.

Ambas lesiones provocan hinchazón y hematomas, y ambas causan un dolor considerable que puede dificultar apoyar el pie. Aproximadamente 2 millones de esguinces agudos de tobillo se producen en EE. UU., mientras que aproximadamente 187 de cada 100 000 adultos sufren fracturas de tobillo cada año. Las investigaciones muestran que las fracturas acompañan a aproximadamente el 20 % de los casos de esguince de tobillo. 

Presta atención a los principales signos de alerta inmediatamente después de la lesión

Algunos indicios en el momento de la lesión pueden ayudarte a evaluar su gravedad. Un esguince clásico suele seguir un patrón habitual: el pie se tuerce hacia dentro, a veces acompañado de un chasquido, y se produce un dolor intenso en los tejidos blandos de la parte exterior del tobillo. Una fractura suele ser consecuencia de un traumatismo de mayor intensidad, como por ejemplo:

  • Caídas fuertes
  • Giros bruscos y de gran impacto
  • Meterse en un agujero con fuerza 

Presta mucha atención a dónde se concentra el dolor. Una sensibilidad aguda y localizada directamente sobre el hueso, incluidas las protuberancias óseas a ambos lados del tobillo o a lo largo del borde exterior del pie, sugiere más una fractura que un esguince de tejidos blandos.

Además de la dificultad para soportar peso, presta especial atención a los signos de alerta de una emergencia médica grave que requiera acudir inmediatamente al servicio de urgencias, tales como:

  • Deformidad visible
  • Heridas abiertas cerca de la lesión
  • Dedos de los pies entumecidos o con un tono azulado 

Cómo evalúa un podólogo de Brooklyn (Nueva York) tu tobillo

La evaluación de una lesión de tobillo por parte de un podólogo con experiencia en Brooklyn, Nueva York, sigue un proceso minucioso y sistemático. El médico comienza por recabar una anamnesis detallada que abarca cómo se produjo la lesión y su capacidad para apoyar el peso inmediatamente después.   

A continuación, el médico palpa el tobillo siguiendo una secuencia específica, ejerciendo presión a lo largo de los maléolos, la parte anterior de la articulación y puntos clave del mediopié. Este examen físico permite distinguir la sensibilidad en puntos óseos, que sugiere una fractura, de la sensibilidad más generalizada típica de una lesión ligamentaria. 

En caso de sospecha de distensión, el médico evaluará la gravedad, aunque se dará prioridad a las pruebas de imagen precisas si sigue existiendo la posibilidad de una fractura. La radiografía es la prueba de primera línea cuando el cuadro clínico apunta a una posible fractura ósea. 

Las radiografías digitales permiten confirmar si hay fracturas óseas y si los fragmentos se han desplazado. Cuando las radiografías no muestran anomalías, pero los síntomas persisten, las técnicas de diagnóstico por imagen avanzadas, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada, pueden revelar detalles de los tejidos blandos y de la estructura que las radiografías estándar no permiten apreciar.

Comprender el proceso de tratamiento y recuperación de cada lesión

El tratamiento de un esguince comienza con la protección de la articulación y el control de la inflamación. Los primeros cuidados se centran en la fórmula «RICE»:

  • Reposo e inmovilización
  • Aplicar hielo durante 20 o 30 minutos cada vez
  • Compresión
  • Altitud

Una bota ortopédica o una tobillera pueden aportar estabilidad, y las muletas resultan útiles si la marcha se vuelve inestable. Sin embargo, más allá de eso, los pacientes no siempre siguen un programa de rehabilitación estructurado que les permita recuperar el movimiento y recuperar la fuerza necesaria para prevenir la inestabilidad crónica que suele derivarse de los esguinces que no se tratan adecuadamente. 

Los esguinces leves suelen mejorar en el plazo de una o dos semanas, mientras que los esguinces de gravedad moderada a grave pueden tardar varias semanas en curarse con una rehabilitación adecuada.

El tratamiento de las fracturas se centra en inmovilizar el hueso para que se cure con la alineación correcta. Una férula, un yeso o una bota ortopédica mantienen la fractura estable, a menudo durante un periodo en el que no se debe apoyar el peso sobre la extremidad. Cuando una fractura está desplazada o es inestable, la fijación quirúrgica mediante placas y tornillos puede ofrecer los mejores resultados a largo plazo. 

La consolidación ósea suele tardar, como mínimo, entre seis y ocho semanas, y muchas fracturas de tobillo requieren llevar una bota ortopédica o un yeso durante dos o tres meses. La rehabilitación posterior sigue siendo fundamental para recuperar el movimiento y la marcha normales.  

Ponte en contacto con Metro Healthcare Partners para obtener respuestas precisas de un podólogo de confianza en Brooklyn

Acudir al podólogo por un dolor persistente en el tobillo siempre es la decisión más acertada cuando algo no va bien tras una caída o un esguince. Acude a un podólogo con experiencia en Brooklyn, en Metro Healthcare Partners, para recibir una atención integral de los pies y los tobillos, que incluye pruebas de imagen en el propio centro. 

Llama a Metro Healthcare Partners al (718) 874-1204 para concertar su evaluación. Nuestros médicos aceptan la mayoría de los planes de seguro, incluidos los de indemnización por accidente laboral, los de responsabilidad civil sin culpa y los de PIP (protección contra lesiones personales). Es posible que haya citas disponibles para el mismo día.

Preguntas frecuentes sobre esguinces y fracturas de tobillo

A continuación, te ofrecemos las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que plantean los pacientes sobre las lesiones de tobillo y la recuperación.

¿Cuánto tiempo dura la hinchazón tras un esguince de tobillo en comparación con una fractura?

La hinchazón asociada a un esguince de tobillo suele alcanzar su punto máximo en un plazo de 24 a 72 horas y remite gradualmente a lo largo de una o dos semanas. La hinchazón provocada por una fractura suele ser más intensa y, a menudo, persiste durante varias semanas, especialmente si la lesión conlleva un desplazamiento óseo o requiere una intervención quirúrgica.  

¿Es posible sufrir un esguince y una fractura al mismo tiempo? 

Sí, es perfectamente posible que un esguince y una fractura se produzcan al mismo tiempo en una misma lesión. Un giro brusco puede provocar el desgarro de los ligamentos y, al mismo tiempo, la fractura de un hueso. Esta es una de las razones fundamentales por las que es imprescindible recurrir a pruebas de imagen, en lugar de basarse únicamente en los síntomas a la hora de tomar decisiones terapéuticas.

¿Las fracturas de tobillo siempre requieren un yeso?

Las fracturas de tobillo no siempre requieren un yeso. En ocasiones, los médicos pueden tratar una fractura estable y sin desplazamiento con una bota ortopédica extraíble, en lugar de un yeso rígido tradicional. Tu médico determinará el método de inmovilización más adecuado tras evaluar las pruebas de imagen y analizar las características específicas de tu lesión.

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